[DEBATE POR ACUERDO POLÍTICO] Nosotros los flaytes y los ex alienígenas de Morel

 

POR: Nicolás Soriano Mora

El que celebra el acuerdo constitucional de Piñera, es chaleco amarillo y punto. ¿Cómo te lo explico?: no hay que ser muy despierto como para darse cuenta que si Andrónico Luksic sale celebrándolo, la Van Rysselberghe a regañadientas, pero firmándolo, Allamand feliz, la cosa no coincide con lo que expresa la calle hoy.

Los famosos 2/3 (dos tercios) necesarios para aprobar el cambio, inviabilizan la refundación del sistema político chileno. Eso es un hecho y es ridículo.

Yo creo que ni la gente les tenía tanta mala como ahora. De un día para otro, el dólar se arregló y bajó 30 pesos. El lunes se reactivará la Línea 4 del Metro de Santiago; hace un mes atrás éramos una invasión alienígena para Morel, y hoy la ex Plaza Italia apareció llena de lienzos blancos pidiendo paz.

Ósea, ¿era verdad, entonces, que Boric era el nuevo Lagos de los ´locos años 20´ o una especie de Karol Dance de la política? ¿En serio el Frente Amplio nos vendió sin ser Gobierno? ¿En serio Giorgio no se da cuenta de lo feo que es su jockey? No. Me niego a creer que nos creeremos esta nueva farsa. No por nada se derribaron estatuas coloniales. No por nada la primera línea arriesga el pellejo todos los días.


Esta semana se cumplió recién un mes,  desde que la política volvió a los barrios y a las poblaciones. Los más flaytes acabamos recién de enterarnos que ya no se habla de “secretario” o “mediador” en las asambleas, sino que de “guardián de la palabra” y “guardián del tiempo”.  Recién ahora volvimos a hablarnos entre vecinos y a saludarnos. Si es tan bueno el acuerdo, ¿por qué no van ellos mismos a celebrarlo a la Alameda?

La clase política tiene que entender que en esos grupos de WhatsApp, donde te llegan 200 mensajes diarios y nuevos stickers, son para coordinarnos y que se vayan todos. La consigna basal que nos ha unido es: “Fuera Piñera”. Eso es lo primero como para repensar las cosas, y es que no pueden seguir comportándose como el típico ex pololo toxico que busca una y mil excusas para volver. Ya no los queremos más, estamos hartos, aburridos de ellos y sus apellidos complicados, de su manera de hablarnos, de su forma de entender la vida y sobre todo, de su policía. Todos esos torpes que ayer firmaron ese papel, buscan seguir en política auto-reeligiéndose en nuevos cargos, no lo podemos permitir. Insurrección es resurrección, que se sepa.


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